Hábitos de Lectura

Adquirir el hábito de la lectura es construirse un refugio contra casi todas las miserias de la vida.

William Semerset Maugham.

 

  1. La lectura debe estar asociada al placer. Los libros deben ser de interés personal. Se puede comenzar con textos ligeros y luego seguir con literatura clásica.

 

  1. Encontrar un lugar cómodo y adecuado para leer. Un lugar con buena iluminación, tranquilo, cómodo para mantener una buena postura, permitiendo así la concentración a la hora de leer.

 

  1. Uso de la biblioteca. La biblioteca es un sitio ideal para buscar textos no solo académicos sino también de interés personal (novelas, cuentos, reflexiones, revistas, entre otros). Además de ser un lugar para interactuar e intercambiar opiniones con otros lectores.

 

  1. Disfrutar de la lectura. La lectura se debe de disfrutar para eso hay que elegir un libro que motive, que guste y que permita esparcir la mente.

 

  1. Leer algunos minutos. No hace falta leer por horas, con solo dedicar algunos minutos en el día se puede crear un hábito de lectura.

 

La lectura no solo nos ofrece conocimiento académico, sino también nos enseña a formar una conciencia más profunda, tener un espíritu crítico y a su vez a ver más allá del horizonte diario, nos deja imaginar, crear mundos propios y únicos.

 

“…la lectura, y en particular la lectura de libros, puede ayudar a los jóvenes a ser un poco más sujetos de su propia vida, y no solamente objetos de discursos represivos y paternalistas. Y que puede constituir una especie de atajo que lleva de una intimidad un tanto rebelde a la ciudadanía”.  Michele, Petit. Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura. México: Fondo de cultura económico, 1999. (Pág. 18)

“formar lectores”[…] Es forjar un arte de vivir cotidiano que escape a la obsesión de la evaluación cuantitativa, es forjar una atención. Es llegar a componer y preservar un espacio muy diferente que privilegie el juego, los intercambios poéticos, la curiosidad, el pensamiento, la exploración de sí y de lo que nos rodea. Es mantener viva una parte de libertad, de sueño, de algo inesperado. Michele, Petit. Leer el mundo. Experiencias actuales de transmisión cultural. Buenos Aire: Fondo de cultura económico, 2015. (Pág. 5 a 7)